¿Qué es la dureza del agua y cómo puede afectar nuestros electrodomésticos?
El sarro es una de las consecuencias más visibles del agua dura.
El sarro que aparece en una pava, una canilla, una ducha o en el interior de un termotanque no es simplemente suciedad. Una de sus causas más frecuentes es la presencia de minerales disueltos en el agua, especialmente calcio y magnesio. Cuando el agua se calienta o se evapora, estos minerales pueden formar depósitos sólidos sobre las superficies con las que entran en contacto. La cantidad de calcio y magnesio presente en el agua contribuye a determinar su grado de dureza, aunque también intervienen otras características, como la temperatura y el pH.
Para los electrodomésticos e instalaciones que utilizan o calientan agua, este proceso se desarrolla de manera gradual. Las incrustaciones pueden acumularse en cañerías, calderas y resistencias eléctricas, formando una capa que dificulta la transferencia de calor.
Como consecuencia, el equipo puede necesitar más energía —gas o electricidad— para alcanzar la misma temperatura. También pueden reducirse los caudales cuando las incrustaciones se acumulan en las cañerías y acelerarse el deterioro de componentes internos en pavas eléctricas, termotanques, calefones y lavarropas. Muchas veces, estos efectos recién se advierten cuando el equipo pierde eficiencia o presenta una avería.
La dureza del agua no se puede determinar a simple vista: el agua puede verse clara y transparente y, aun así, contener cantidades importantes de calcio y magnesio. Por eso, es necesario recurrir a ensayos analíticos. En Laboratorio Praxis realizamos la determinación de Dureza Total, expresada como carbonato de calcio (CaCO₃), mediante el método estandarizado SM 2340 C. Además, contamos con otras determinaciones fisicoquímicas para caracterizar el agua de manera integral, como calcio, magnesio, pH, conductividad y sólidos disueltos.
Frente al sarro que vuelve una y otra vez, la pregunta no es solo cómo limpiarlo, sino por qué aparece. Un análisis de dureza permite conocer el nivel de dureza del agua y contar con información precisa para decidir cómo cuidar nuestros equipos e instalaciones.